GPS y Cortacorrientes para Autos: La segunda línea de defensa
Con el aumento de los «portonazos» y «encerronas» en Chile, la seguridad automotriz ha cambiado. Ya no basta con tener una alarma que suene; necesitamos sistemas que nos ayuden a recuperar el vehículo o impedir que se lo lleven lejos. Aquí es donde entran el GPS y el cortacorriente.
El Cortacorriente (Inmovilizador): Detener el robo en seco
El cortacorriente es un dispositivo que interrumpe el circuito eléctrico del motor. Existen dos tipos principales:
- Presencial: Requiere que lleves un pequeño control o tarjeta en tu bolsillo. Si el auto se aleja del control (por ejemplo, si te bajan del auto en una encerrona), el motor se apagará automáticamente a los pocos metros. Es, quizás, la medida más efectiva hoy en día.
- A distancia: Se activa enviando un comando desde tu celular.
Consejo de seguridad: Si sufres una encerrona, entrega el auto y no te resistas. El cortacorriente hará su trabajo un par de cuadras más allá, permitiéndote estar a salvo mientras el delincuente se queda con un vehículo inútil.
GPS Tracker: Recuperación y monitoreo
Mientras el cortacorriente detiene el auto, el GPS te dice dónde está. Los sistemas modernos permiten:
- Ubicación en tiempo real: Ver el auto en un mapa desde tu smartphone.
- Geocercas: Recibir una alerta si el auto sale de una zona definida (ej. tu comuna) o si se mueve en un horario no autorizado.
- Escucha espía: Algunos modelos permiten escuchar lo que sucede dentro de la cabina.
¿Cuál elegir?
Lo ideal es un sistema híbrido. Un GPS que incluya función de cortacorriente remoto. Así, tienes la capacidad de rastrear el vehículo para que Carabineros pueda recuperarlo, y la capacidad de detener el motor para evitar que lo desmantelen o lo saquen de la ciudad.
Conclusión La inversión en un kit de GPS con cortacorriente es mínima comparada con la pérdida total del vehículo. En el contexto actual, es una «segunda línea de defensa» obligatoria para cualquier dueño de automóvil que quiera dormir tranquilo.

