Cajas Fuertes para el Hogar: Errores comunes al esconder tus valores

Comprar una caja fuerte es un excelente paso para proteger documentos importantes, joyas o dinero en efectivo. Sin embargo, una mala elección del equipo o una instalación deficiente puede convertirla en un simple «paquete de regalo» listo para que el ladrón se lo lleve.

Error 1: Comprar una caja «de hotel» para la casa Esas pequeñas cajas fuertes electrónicas que vemos en los hoteles están diseñadas para disuadir hurtos de oportunidad, pero su chapa es fácilmente vulnerable con herramientas básicas. Para un hogar, necesitas cajas de acero macizo, con bulones (pasadores) gruesos y, de ser posible, certificación contra fuego y ataques con taladro.

Error 2: No anclarla a la estructura El error más grave en Chile. Si compras una caja fuerte de 20 kilos y la dejas suelta en un estante, el delincuente no perderá tiempo intentando abrirla; simplemente se la llevará entera para abrirla con calma en otro lugar. La caja fuerte debe estar anclada con pernos de expansión directamente al piso de concreto (radier) o a un muro sólido (albañilería u hormigón), jamás a un tabique de yeso cartón.

Error 3: El escondite predecible ¿Dónde es el primer lugar que busca un delincuente? En el clóset del dormitorio principal (especialmente detrás de la ropa o debajo de los zapatos). Sé creativo. Instálala en el piso de la despensa, integrada en la logia o en la habitación de invitados. Mientras más inusual sea el lugar, menos probabilidades hay de que la encuentren en los pocos minutos que dura un robo rápido.

Conclusión: Una caja fuerte efectiva es pesada, está firmemente anclada al hormigón y se encuentra en el lugar menos pensado de la casa. Invertir en la instalación profesional es tan importante como invertir en la caja misma

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