Cámaras Wi-Fi Hackeadas: 3 pasos para evitar que espíen el interior de tu casa
Comprar una camarita Wi-Fi económica en internet para vigilar a tu mascota o usarla como monitor de bebé es una práctica habitual. Sin embargo, si no configuras estos dispositivos correctamente, podrías estar transmitiendo la intimidad de tu hogar (video y audio) a ciberdelincuentes o mirones en cualquier parte del mundo.
Las cámaras no se hackean solas; en el 90% de los casos, los delincuentes entran porque dejamos la puerta abierta. Sigue estos 3 pasos para blindar tus cámaras interiores:
1. Cambia la contraseña de fábrica inmediatamente El error más común. Las cámaras vienen con contraseñas por defecto como «admin», «12345» o en blanco. Los hackers tienen programas que escanean internet buscando automáticamente cámaras que aún tengan estas claves. Si no la cambias, entrar toma literalmente 2 segundos.
2. Activa la Verificación en Dos Pasos (2FA) En la aplicación de tu celular (donde ves la cámara), busca en los ajustes de tu cuenta la opción de seguridad «2FA» o «Verificación en dos pasos». Esto obliga a que, si alguien intenta iniciar sesión con tu correo y clave desde otro celular, el sistema te envíe un mensaje de texto con un código para autorizarlo.
3. La regla de la ubicación: Solo áreas comunes Por regla general de ciberseguridad y privacidad familiar, nunca instales cámaras conectadas a internet en dormitorios o baños. Limita la vigilancia interior a pasillos, el living o las puertas de acceso. Así, en el peor escenario de una vulneración, el daño a tu privacidad es mínimo.

